domingo, enero 30, 2005

La Corte de la Comida

Visita dominguera a un centro comercial que cuenta con un food court donde coexisten las franquicias internacionales, las franquicias mexicanas y uno que otro emprendedor local.

Ponemos a consideración de la corte, pero de la opinión pública, a un puesto de roles de canela de lo siguiente:

  • Anuncian de manera prominente en el menú la nieve de chorro, la cual ya no ofrecen a la venta (inclusive la máquina ya la quitaron), para mucho pesar de un niño que conocemos muy bien.
  • El refrigerador/exhibidor de la nieve “convencional” de esa que se cucharea, esté justamente frente la puerta del cuarto de servicio de los conserjes. Y sólo hay espacio para el cliente, o para abrir la puerta. (“¡Permiso, permiso, aguas con la cubeta y el trapeador!”)

También sometemos a su consideración a un local de sushi, en donde:

  • El menú no mostraba ningún precio, solo “$ .00”. Así que había una cliente preguntando “¿y esto qué es?” “¿con qué se come?” y “¿cuánto cuesta?” para cada oferta de la carta.
  • Cuando llegó el turno de quien esto escribe, le pregunta cuanto tiempo tardarían en preparar unos rollos, para lo cual el cajero contesta que quince minutos, ya que hay tres órdenes más pendientes por preparar. Obviamente no se ajustan al concepto de “comida rápida”.

Mejor fuimos a los sándwiches de Jared, en donde no tardaron ni el minuto en tener lista la orden.

A veces es fácil pensar que con una receta secreta, o con un concepto novedoso (o “importado”) vamos a ponernos a competir al “tú por tú” con las transnacionales. Pero también esta la importancia del servicio, y de cómo ofrecerlo con calidad de manera consistente.

Saludos.