sábado, abril 30, 2005

Física Cuántica, Western Electric, y la Medición de la Calidad en el Servicio.

Aquí de regreso.

En Física Cuántica hay principio descubierto por Werner Heisenberg en 1927 que en términos resumidos dice: “Entre mas precisa sea determinada la posición [de una partícula], será menos conocido su momento en ese mismo instante, y viceversa”. Esto implica que el hecho de hacer una medición influye en el resultado obtenido.

¿Y que tiene esto que ver con la medición de la calidad en el servicio?

Mucho. Evaluar el servicio implica estudiar a personas, ya sea -por ejemplo- por medio de observación directa, por medio de cuestionarios, o grupos enfoque. Los datos obtenidos tenderán a estar sesgados hacia lo que la persona desea que se perciba de él o ella. Por ejemplo, hay personas que evitan admitir que el servicio recibido en algún restaurante no fue de acuerdo a sus expectativas, porque no quieren que se les catalogue de clientes problemáticos.

Hay otro ejemplo clásico de cómo el proceso de evaluación afecta el resultado obtenido. De 1924 a 1933, la planta Hawthorne de Western Electric hizo evaluaciones del impacto de la iluminación en la productividad de los obreros. En cada fase del experimento, se iban mejorando las variables ambientales del trabajo, y cada vez que esto sucedía, la productividad de los empleados se incrementaba. Sin embargo, cuando las mejoras fueron removidas, la productividad mejoró otra vez. Según los analistas, las mejoras no se debían a las mejoras ambientales, sino a la supervisión y atención adicional que recibía la muestra de obreros debido a su participación los experimentos.

¿Cómo se eliminan estos sesgos? Hay varias maneras, entre ellas, una selección adecuada de la muestra a estudiar, el diseño de los cuestionarios, la capacidad de los moderadores de grupos de enfoque, y al análisis estadístico y cualitativo de los resultados obtenidos.

Entre mejores datos, mejores resultados.

Saludos.

jueves, abril 21, 2005

Lista de Lecturas Recomendadas sobre Administración de Servicios

La Escuela de Graduados en Administración y Dirección de Empresas (EGADE) del Tecnológico de Monterrey cuenta con un área dedicada al estudio de la Administración de Servicios.

Dentro de su página de Internet ofrecen una lista de libros “recomendados para la lectura de la persona interesada en aprender, actualizarse y profundizar en Administración de Servicios”.

Saludos y felices lecturas.

miércoles, abril 20, 2005

Espere un momento...

En el libro Administración de Servicios (altamente recomendado) de Lovelock, Reynoso, D’Andrea y Huete (Pearson – Prentice Hall) los autores hacen referencia a “Diez principios sobre la psicología de las colas de espera” los cuales están basados en un artículo de David H. Maister The Psychology of Waiting Lines.

Para que no esperen más, he aquí la lista:

1. El tiempo desocupado parece más largo que el ocupado

2. Las esperas previas y posteriores al proceso parecen más largas que las que se producen dentro del mismo

3. La ansiedad hace que las esperas parezcan más largas

4. Las esperas inciertas son más largas que las conocidas

5. Las esperas no explicadas parecen más largas que las explicadas

6. Las colas injustas son más largas que las equitativas

7. Cuanto más valioso sea el servicio, más espera la gente

8. Las esperas en solitario parecen más largas que acompañado

9. Las esperas incómodas parecen más largas que las cómodas

10. Las esperas no familiares parecen más largas que las familiares

No espere más en analizar las esperas que hacen sus clientes.

Saludos.

lunes, abril 18, 2005

Un ejemplo de cómo medir la calidad en el servicio utilizando datos cuantitativos.

El 2005 Airline Quality Rating (o Calificación de Calidad de las Aerolíneas de Estados Unidos) recibió bastante cobertura de prensa en aquel país a inicios de este mes. Este reporte (pdf) fue realizado por Brent Bowen, Director y Profesor en la University of Nebraska at Omaha, y Dean Headley, Professor de Marketing en la Wichita State University.

Esta calificación es un promedio ponderado de datos previamente recolectados y publicados por el Departamento de Transporte de Estados Unidos (o DOT).

Los aspectos a evaluar, y su peso dentro de la ponderación son:

  • Servicio a Tiempo (Retrasos) (+8.63)
  • Abordajes Denegados Involuntarios (Sobreventas) (-8.03)
  • Reportes de Equipajes Extraviados (-7.92)
  • Quejas de Clientes (ante la DOT) (-7.17)

¿Quién fue el ganador de este año? JetBlue.

Este es un ejemplo de cómo se pueden utilizar datos cuantitativos para medir la calidad en el servicio al cliente.

Saludos.

martes, abril 12, 2005

Quejas y Reclamos - Versión Extendida

El siguiente texto lo queríamos colocar en el foro de discusión de calidad.org, en respuesta a una consulta en sobre quejas y reclamos. Pero como ese foro solo permite mensajes de 3,000 caracteres –además de que algunos de nosotros no nos caracterizamos por nuestra mesura al escribir- tuvimos que condensarlo.

He aquí la versión completa:

En general, las quejas y reclamos de los clientes provienen de que el servicio recibido no fue de acuerdo a sus expectativas: ya sea porque el servicio fue inferior al establecido como estándar, o porque las expectativas del cliente no eran de acuerdo a servicio que realmente se ofrece.

Voy a dar dos ejemplos:

1. Un cliente llega a una tienda a comprar un café. El cliente recibe un café frío cuando debió de haber recibido un café caliente como él lo esperaba.

2. Un cliente llega a una tienda a comprar un café. El cliente recibe un café frío porque la tienda vende Café Frappé, pero no café caliente como lo esperaba el cliente.

En ambos casos, el cliente no está satisfecho porque el café no fue de acuerdo a sus expectativas. Pero en el segundo caso tal vez la tienda cumplió con sus estándares, pero no están de acuerdo con lo que el cliente desea.

Volviendo a las quejas y reclamos:

Un departamento dedicado a quejas y reclamaciones debe de ser utilizado cuando el personal de atención directa al cliente (el que causó la queja) no puede resolver en el momento y a plena satisfacción del cliente su molestia.

Por otro lado, el medio de retroalimentación de los clientes debe ser lo razonablemente accesible como para que los clientes (y los empleados) lo utilicen. Si el cliente percibe que es más costoso -en tiempo, dinero y/o esfuerzo- presentar una queja que el resultado que va a obtener del reclamo, el cliente no se va a quejar, pero quedará más insatisfecho aún, y muy probablemente se vaya a la competencia después de platicarle su lamento a sus amistades y amigos.

Del lado de los empleados, muchas veces el personal evita informarles a los clientes que existen medios para escalar las reclamaciones porque temen ser disciplinados a causa de un quejoso.

Lo ideal es que por parte de la empresa sea solamente una persona (o un departamento) de contacto para los clientes que tengan una queja o reclamo que no fue inmediatamente resuelto. La persona debe tener los conocimientos técnicos para poder entender lo que el cliente desea expresar. También debe tener cierta autoridad para resolver algunos casos (por ejemplo, bonificaciones, devoluciones, cortesías, etc.), pero también debe tener acceso a alguien de rango más alto con quien se puedan escalar ciertos asuntos.

De ser posible, hay que evitar pedirle al cliente datos que anteriormente ya haya proporcionado. Excepciones: el número telefónico y/o alguna dirección de correo electrónico para poder contactar al cliente en relación a su reclamo, así como el nombre de alguna persona de contacto cuando se trata de clientes corporativos.

También hay tratar de percibir lo que desea el cliente como resultado de su queja. Muchas veces el cliente se sintió ofendido por el trato que recibió, y solamente desea desahogar su enojo y espera que le pidan disculpas. En otros casos, el cliente realmente sufrió una pérdida y lo que busca es que se le bonifique o indemnice el daño. Es muy importante poder distinguir entre ambas situaciones.

Cuando el cliente presenta una queja, se recomienda abrir un “expediente” del caso, ya sea en papel o en algún sistema de cómputo. No necesita ser muy extenso. El expediente debe contener los datos esenciales del cliente (considerando lo mencionado anteriormente), su queja o reclamo, las circunstancias en que se presentó el hecho que causó la queja, la resolución –ya sea implícita o explícita- que el cliente busca, así como la resolución final, incluyendo la autorizaciones correspondientes. También debe incluir -a manera de post-mortem- la causa raíz de la queja y las acciones correctivas y preventivas para minimizar futuras repeticiones.

También se recomienda que el expediente de cada cliente registre las quejas que ha presentado.

Obviamente, lo más importante es satisfacer a los clientes y así evitar que lleguen al extremo de quejarse.

Saludos cordiales,

viernes, abril 08, 2005

Crónicas Viajeras Parte III: Venti Latte

Como algunos de nuestros amables lectores saben, en Starbucks el cajero le pide su nombre al cliente al tomarle su orden para escribirlo en el vaso desechable donde será servida la bebida. Por lo general, el cliente da su nombre sin apellidos -por ejemplo, “José”- Pero los baristas (así se les llama a quienes preparan espressos y capuccinos) aprovechan esto para hablarle de “tú” al cliente:

“¿Y como te va José, vas al trabajo?”

“¡Ah! ¡Estás de viaje por acá, José! ¿de negocios?”

“¿Quieres que le pongamos algún sabor al latte, José?”

“¿Algo más en tu orden, José?”

“¡Que te vaya bien, José!”

Pero resulta que José tiene el doble de edad que el empleado, y a José le incomodan las amistades rápidas que se dirigen a él con tanta confianza (a mí en lo personal esta practica me parece simpática).

Es cierto: México –al igual que en Latinoamérica- es un país de gente joven. El trato que pudiera ser aceptable para un muchacho, no necesariamente será el adecuado para alguien más “añejo”

Saludos.

"Momentos de la Verdad" en Bancos

En el sitio The McKinsey Quarterly de la susodicha firma consultora, hay un artículo titulado Better Customer Service in Banks (Mejor Servicio al Cliente en Bancos – requiere registro gratuito). Esta es una traducción libre de los primeros párrafos:

¿Cómo pueden mejorar los bancos la experiencia de los clientes? Una encuesta realizada entre 2,100 clientes de banca al menudeo en los Estados Unidos sugiere que las instituciones deben comenzar por examinar los eventos de la vida diaria que más afectan –para bien o para mal- la percepción del cliente.

La atracción principal de este corto artículo es una tabla que muestra diez eventos –o “momentos de la verdad”- que podrían encontrar los clientes, el número de clientes que han tenido dichos encuentros, y el porcentaje de encuestados que percibieron la resolución del evento como positiva.

¿Cuáles fueron los peores “momentos de la verdad”? Errores en la cuenta bancaria del cliente, tarifas y comisiones inesperadas, problemas con la disponibilidad de fondos, y cambios en las comisiones, en los términos y condiciones, y en los requisitos de saldo mínimo.

Más de lo mismo:

Horario

En las puertas de casi todos los negocios, hay un letrero más o menos así:

Horario
Lunes a Viernes de 9 AM a 7 PM
Sábado y Domingo de 10 AM a 6 PM

¿Es el horario de atención a los clientes?
¿O es el horario de trabajo del personal del establecimiento?
El mensaje es: el horario que está en la puerta debe ser el periodo en que el cliente puede ser atendido, inclusive si llega durante el último minuto. Los cortes de caja, la limpieza del local, apagar las luces y cerrar las puertas viene después de la hora del “cierre”. Inclusive el dar a los clientes unos cinco minutos adicionales “de gracia” no es mala idea.
Lo mismo podemos decir de la hora en que el establecimiento abre sus puertas. ¿A las 9 AM de lunes a viernes es cuando se puede comenzar atender a los primeros clientes del día? ¿O es cuando llega el primer empleado a abrir la puerta?

Saludos.

martes, abril 05, 2005

El Foco del Enfoque al Cliente

La edición de Abril de 2005 de la revista Harvard Business Review contiene un artículo titulado En busca del Foco del Cliente, de Ranjay Gulati y James B. Oldroyd, ambos de la Escuela de Negocios de Northwestern University.

Parafraseando el resumen ejecutivo, para encontrar el enfoque al cliente hay que pasar por cuatro etapas de coordinación:

Coordinación comunal, en la que cada grupo corporativo contribuye de manera separada al fondo de datos común.

Coordinación serial que va desde un grupo TI centralizado a grupos de análisis y de ahí a las unidades operativas de toda la empresa, permite ir más allá de la recolección de datos para obtener inferencias a partir de la información.

Coordinación simbiótica, que hace que la información fluya de un lado para el otro entre unidades de análisis centralizadas y varias otras unidades, como marketing, ventas y operaciones. Juntos buscan respuestas a preguntas como: “¿Cómo prevenir que un cliente se cambie a la competencia?” o “¿Quién nos podría comprar un producto nuevo en el futuro?”.

Coordinación integral. En la cuarta etapa, la empresa traspasa las iniciativas formales y separadas para lograr un entendimiento sofisticado de sus clientes mediante la coordinación integral.

Esperamos tengan la oportunidad de leer el artículo.

Saludos.

lunes, abril 04, 2005

Productividad en los servicios

Después de una prolongada ausencia, estamos de vuelta.

¿Es una contradicción hablar de “productividad” en los servicios? Ya que el término “productividad” proviene de la palabra “producir” o “producto”.

Preguntándole a la Real Academia Española, uno de los significados de productividad es:

3. f. Econ. Relación entre lo producido y los medios empleados, tales como mano de obra, materiales, energía, etc.

Al igual que la calidad, la productividad sí puede aplicarse y medirse en los servicios, como ya lo hemos comentado en ocasiones anteriores.

Se puede controlar la productividad, ya sea:

  1. Otorgando un mismo nivel de servicio, pero con menos recursos.
  2. Ofreciendo mejor servicio, pero con los mismos medios.
  3. Una combinación de las dos anteriores.

Aumentar la productividad en los servicios eleva el riesgo de disminuir la calidad en el servicio, debido a la naturaleza abstracta y heterogénea de las expectativas y percepciones de cada uno de los clientes.

Pero si conocemos lo que los clientes desean de nuestro servicio, y sabemos cómo otorgarlo, entonces hay mucho que ganar al aumentar la productividad.

Saludos.